La industria de la moda es paradójica: vive de imponer novedades pero nunca deja de mirar al pasado. Allí encuentra inspiración, recicla estilos o directamente los copia. Ese momento es el triunfo del vintage. Esta palabra (cosecha, en inglés), es un eufemismo para designar prendas y objetos viejos pero especiales, ya sea por su material, su estado de conservación o porque salieron de la cabeza de algún diseñador reconocido. Se aplica a productos confeccionados a partir de 1800 y hasta, aproximadamente, 1960. No hay que confundirlo con lo retro, que es lo producido (en moda, discos, autos, decoración, etc.) en la segunda mitad del siglo XX y hasta los 90. Lo vintage no es sólo lo verdaderamente antiguo, sino también el estilo que lo imita. Este año es furor y hasta los manteros ofrecen blusas y chalecos de falso guipure (made in China) para combinar con jeans y usar a toda hora. La playa no podía quedar al margen de la ola, y las bikinis cerraditas son la prueba.