Punta del Este le hace cada vez más lugar al arte en todas sus manifestaciones. Y no se limita a las galerías, sino que aprovecha todos los espacios disponibles para atraer a veraneantes y coleccionistas por igual.

La larga costa uruguaya que va desde el imponente Lomo de la Ballena hasta José Ignacio es denominada por el inconsciente colectivo con un único nombre: Punta del Este. Y allí es donde el ritmo de “peré perepepé” no se festeja solamente en las megafiestas de las marcas internacionales. Muchos artistas, espacios de arte, galerías y consagrados museos también acompañan el verano esteño con propuestas atractivas. El arte, esa manifestación que muchos sentían distante, logró ser amigable y ganó el protagonismo de la temporada. A cada sitio de artes visuales se le pone algún valor agregado para superar a sus competidores. A veces con los condimentos de alguna novedosa gastronomía de nouvelle canapé. Otras se envuelven con ritmo de rock prodigado por algún grupo musical o, simplemente, con las notas de un virtuoso saxo. Tampoco falta ese diseñador internacional que ubica en el centro mismo de las obras sus producciones. Los emprendimientos inmobiliarios también entendieron la consigna y tientan a los talentosos a exponer en sus modernos y grandes espacios. Lo cierto es que las exposiciones, como la fuerza del mar, brotan por todas partes. Hace poco era inadmisible mostrar las obras en lugar alguno que no llevara el nombre de galería. Comentarios conservadores bajaban una barrera pesada e infranqueable. Pero las buenas noticias aparecieron de la mano de propuestas innovadoras. El mundillo del arte fue cambiando. Los movimientos rompieron reglas, y “aquello” que solamente podíamos ver en edificios más rigurosos que cementerios, fluyó por todas partes. El mundo admitió que a veces convocan los espacios, y otras, los artistas. Un ejemplo reciente es la veraniega Miami. La feria Art Basel Miami fue la que produjo el cambio. Se fueron sumando otras ferias y hoy es allí donde palpita el referente del mercado latinoamericano. Este hemisferio tan al sur siguió el mismo estilo. El arte argentino, bronceador en mano, cruza el río más ancho del mundo para ser hospedado por los anfitriones uruguayos. Ambas orillas se combinan en un franco abrazo rioplatense. Los de acá con los de allá. Todo bulle en una mezcla caleidoscópica de paletas diversas. La fuerza de las mareas influye en los espectadores y les activa la energía de la compra. Hay coleccionistas avezados que saben lo que buscan y, también, hay otros sensibles que adquieren obras impulsados por sus sentidos y no bajo la presión de la trayectoria de una firma.

Luego de los atardeceres sobre la playa, el calendario esteño no tiene pausas y marca un ritmo vertiginoso de propuestas. Las sorprendentes combinaciones de la vida nocturna se suceden día tras día, inagotables. En el extremo oeste comienza Carlos Páez Vilaró, quien dirige las artes de Casapueblo, con exposición permanente. A la fiesta de Tiffany le siguen las inauguraciones de Galería Sur y del atelier de Micaela Muñoz, en La Barra. La muestra de Milo Lockett en Grillo Arte, en pleno corazón de la península, precede la Fiesta de Blanco, de Chandon. Tierra adentro los museos Ralli y Nicolás García Uriburu sorprenden con sus exposiciones permanentes y temporarias, mientras que Pancho Dotto hace su fiesta de temporada. Frente a Tequila está Lasarte Gallery, cuya madrina, la baronesa Carmen Thyssen-Bornemisza, envía cada año su bendición. Por la zona de El Chorro, el escultor Pablo Achugarry combina en su pradera esculturas permanentes con exposiciones internacionales al compás que Valeria Mazza promueve su Selenza Village. No muy lejos de los partidos de polo, en José Ignacio, se suman las propuestas de Espacio Tierra Negra, Los Caracoles y Holz Gallery. Es imposible mencionar desde ahora las fechas que propone la temporada porque también “sobre la marcha” se generan novedades. Para estar al tanto, es bueno recurrir a los medios locales (semanarios, diarios, radios y TV), que arman las mejores agendas. O simplemente el click del mouse nos lleva a las páginas indicadas para no perderse nada y estar en todo.