Un cronista y un fotógrafo recorrieron la capital de Inglaterra y nos dan los tips de los lugares para visitar fuera del circuito turístico.

Richard Lingua: 46 años. Médico y periodista.
Un porteño, casi por default, es un trotamundos que busca sitios difíciles, exclusivos en algún sentido.

Lo que nos hace una mañana de septiembre salir caminando junto al fotógrafo de nuestro hotel pequeño y cozy del Soho londinense para bajar despacito por Charing Cross Road, admirando esa arquitectura regia pero discreta de la ciudad que estuvo a punto de ser aniquilada por la guerra, amándola así, reconstruida al detalle para que nuestros ojos contemporáneos la observen dejándose llevar por los detalles mientras atravesamos la encantadora placita del Soho, un sábado, con sus neohippies tirados en el pasto tomando los últimos soles del verano.

Con cierta modorra caminamos hasta Leicester Square y ¡nos damos cuenta de que estamos en Londres!, porque ahí nomás están los Half Prince Tickets (http://www.officiallondontheatre.co.uk/tkts/) para ver todo el teatro que querramos. Unos cartelones de Thriller Live llaman nuestra atención desde que subimos las escaleras mecánicas de Victoria Station. Y por unas pocas libras, tenemos nuestras entradas en la mano: el Lyric Theatre nos espera para mostrarnos su homenaje al eterno Michael Jackson.

 

Martini en el Portrait Café
El London Eye es una excelente oportunidad para mirar la ciudad desde el cielo, ¡pero carísima! Caminando por Charing Cross Road uno llega al complejo que forman Leicester Square (linda y siempre habitada por gente de todo el mundo), la National Gallery y su hermana pequeña, la National Portrait Gallery (http://www.npg.org.uk/). Allí se puede recorrer una vasta galería de retratos de los Tudor y los Estuardo, para terminar tomando el mejor Martini del mundo en su Portrait Café, con una de las vistas más singulares de Londres… for free!

Los mejores precios
Londres es la ciudad de los mercados. El más famoso por su correlato cinematográfico, Notting Hill. Pero el más divertido es Camdem Town(http://camdenlock.net/). Allí encontrarás desde la modelo mas trendy hasta el punk más furioso recorriendo entusiastas sus percheros, sus decenas de restaurantes que van desde los ultra-in orgánicos hasta los clásicos hindúes. Y te toparás con el attache Gucci o el morral Dunlop que viste hace pocas horas en Regent St. por muchísimas libras menos… Color para tus ojos, diversión para tu cabeza, y un gran alivio para tu bolsillo: isn’t it perfect?

Desde la bici al tube
El transporte urbano es eficiente y caro. Si estás llegando tarde al West Side a ver la obra de teatro cuyos tickets muy rebajados conseguiste en Half Price Tickets (http://www.tkts.co.uk/), en Leicester Square; existe un servicio de taxisbicicletas, que por mucho menos de la mitad del precio, te llevan a destino en minutos(http://www.passengerbikes.com/). En la Victoria Station, y antes de ver el Big Ben, te harás de tu Oyster Card, pases para un par de días o semanas, a precios convenientes y que te permiten combinaciones, entre ellas, tube (así llaman los londinenses al subte) y bus urbano.

 

1. Atardecer londinense: el London Eye y el Big Ben. 2. La moda: excentricidad y vanguardismo. 3. Notting Hill, uno de los barrios más atractivos de Londres. 4. Shopping vintage. 5. La bicicleta es la elegida a la hora del tráfico londinense. 6. El Shinkansen, más conocido como el tren bala. 7. El Big Ben y los autobuses dobles.